miércoles, 7 de agosto de 2013

Tú me preguntas


Tú me preguntas,
pero lo dicho no ha sido creado ni por nosotros
ni por tu propia boca, esos ecos siempre han existido,
solo somos intérpretes, intermediarios del sonido.

Tú me respondes:
a veces es mejor no pensar muchas cosas.
Lo que se desprende de nosotros
cruza las líneas del tiempo,
cruza  las aguas vivas, 
borra surcos con su vuelo atrofiado
y no nos es posible evitarlo.

Hay quienes no comprenden su propia verdad;
Quienes lo hacen, son estatuas inmutables
y no me referiré a ellos.
Yo prefiero el incesante movimiento de las olas,
que vuelven a un mismo lugar,
sin ánimos de llegar lejos, aunque a veces logren derrumbar
los castillos de arena de aquellos niños que un día fuimos
y hoy miramos con nostalgia.

Tú corres por la línea del tren y yo te escucho,
te presentas como otro ser y yo te siento,
no reconoces en mí lo que llevo como lanza clavada,
no te preguntas, no te contestas,
quizás no importe demasiado, a veces es mejor no pensar,

tú me dices muy poco, yo en cambio

solo muevo los labios.