miércoles, 7 de marzo de 2012

Adolescencia


Sobre la vereda de mi pobre barrio en ruinas,Añadir vídeo
Junto a los mismos rostros olvidados,
pareciera que la luna escribiera sobre tu rostro,
una tenue melodía en colores.

Y es que te pareces tanto a tu figura de antaño,
escondida en un desorden cotidiano,
bajo las cajas de tu habitación secreta.

Sentada en el andén:
Recipiente de ilusiones infantiles,
me confiaste el mundo,
como si los péndulos de todas las cosas
se detuvieran en mis manos.

Pensaste que sin relojes las horas son más largas
y lanzaste el teléfono por la ventana,
para así escuchar un aleteo de pájaros
secretos en el silencio.

Aún eres una chiquilla caprichosa del siglo veinte,
una muñeca con vestido nuevo, una imagen nocturna,
rodeada por un telón de empinados edificios
que se hunden lentamente bajo la tierra.

En tu ventana, la luminosa imagen de un espejo,
las estaciones que corren sobre las líneas del metro
con ansias de volver a aquella confusa sinfonía,
ruidos de madera, y nidos de pájaros.

Maquillado reflejo de alma adolescente,
quedaste un día en la memoria del viento,
como tantos otros rostros olvidados,
por los vagones y por los edificios sumergidos
del centro.

jueves, 1 de marzo de 2012

Corremos a escondernos










Corremos a escondernos.
No queda más que el vaso de vino
y el cenicero en la mesa de centro.
Los olvidados restos 
del festejo.

Los viejos bailaron cueca 
con servilletas,
se tomaron una caña al seco,
deshojaron sus recuerdos
de cuando corrían
descalzos como nosotros

pensemos en un lugar oscuro,
logremos engañar al día que se inicia,
sin olvidar ver el sol de reojo,
detrás de la puerta
que da al patio.

Hundamos las manos en el barro
o dejemos manchadas nuestras camisas,
antes que alguien regrese,
antes que las flores se marchiten
con las horas.


Correr y escondernos.
Quedarnos en el sueño. 
Sin otro motivo que el de lograr
desaparecer entre la multitud
despreocupada del juego
que nos delata y nos convida al mañana,
aunque pretendamos desligarnos
de los días que pasan 
sobre nosotros.


Mujer-objeto


Te transformas en aire,
en algún lejano pájaro o mariposa,
pero vuelas suspendida sobre la
cabeza de los hombres,
en un baile
que no termina nunca.

Angelical sollozo entre tus piernas
orquídeas en el vacío desierto
que nos acoge.
Eres la verdad que hemos escondido
a nuestros hijos.

Si fuera por mí, el canto de los pájaros
dirían tu nombre,
o tal vez, moriría diariamente
para despegar una y otra vez
del suelo y tomar aliento,
así sentirte 
con todos los cuerpos.

Nada te dará la razón,
ni las drogas que sueles introducir
en tu cuerpo,
ni tus ojos que a veces me recuerdan
tu nombre,
ángel que exprimo hasta el éxtasis,
horizonte en mi pecho
que se confunde,
no eres más que la libertad
en la prisión de tus piernas.

Nada te dará la razón,
silente desasosiego,
tocas el punto de todo cuerpo
con el tuyo
y eres todo sin decir palabra.

¿Qué sería de tus palabras sin tus gemidos?,
VOZ -ALIMENTO
¿Qué sería de tus dedos sin tus piernas?,
Extensión DE LA TIERRA
¿Quién se desvestirá esta madrugada?,
MUJER-OBJETO
espero no comprender todo lo que me dices,
ANIMAL
porque detienes el tiempo 
con tu lengua,
                       sin decir PALABRA.