Nada es como se nos presenta diariamente
No vemos en la alegría
un motivo para alegrarnos.
Los días nos visitan como retrasando el tiempo
y la imagen de nosotros mismos
en el espejo
parece desconocernos.
Somos inmigrantes
en nuestro propio cuerpo.
Nos visitamos como lejanos familiares.
Gastamos nuestra
voluntad en supuestos y quimeras,
lo que nos parece importante no es más que lo aparente.
Hoy todos nos conformamos
con la vida que nos es entregada,
es posible que el sinsentido sea,
más coherente ahora que la vida misma…
No hay comentarios:
Publicar un comentario