Ella partió, sin decir quizás,
otro la espera tras las luces del centro
y es tan real como el peor
de mis sueños.
Tan lejana me parece ya,
que no logro ver su rostro de mañana
y no
puedo tocarla aunque
tenga sus manos extendidas.
Ella partió, pero sigue aquí,
y me besa por las noches,
y me seca las lágrimas,
pero no es fantasma, ni espíritu,
es solo una imagen
en mi pupila la que me visita
de madrugada.
Ella partió y no se acuerda,
de tantas palabras gastadas en papel
con su nombre,
y yo solo puedo decir gracias,
solo puedo decir no es justo o me lleno
de silencio,
que es donde mejor me encuentro.
Ella partió sin dejar rastro
y mi humilde corazón aun la busca
y se me olvida que el tiempo pasa
y que no hay más vida después de esta,
pero ella ha partido ya, y yo,
yo me he quedado solo.

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