miércoles, 2 de mayo de 2012

Trenes del absurdo (23:08:03 hrs.)















Sobre un tren de pasajeros una mujer en su asiento a 40 kilómetros de la próxima estación. Su destino; hacia el sudeste en comparación con algún punto inútil de referencia, hacia las líneas dibujadas por el tiempo que viajan como los trenes, a través de las celdas circulares que determinan la vida y la muerte, tras una lágrima descendente, a dos horas de su paradero, en un asiento de cuero parchado y sobre un eje invisible. La historia de una mujer y sus manos temblando, a una velocidad reducida por el viento, cinematográficamente tierna, pictóricamente solitaria, pensativa. Una muchacha frente a una carta y frente a sí misma, por un segundo, como el recuerdo de un pasaje incompleto en un libro viejo que se perdió para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario